¿Hay verdaderamente un camino hacia la felicidad?

Cuando fui niña, gocé de los mismos cuidados y privilegios que mis hermanos: comimos y vestimos lo mismo, asistimos a los mismos colegios… en fin, tuvimos las mismas oportunidades. Pero, miro sus vidas y me pregunto por qué yo no logré lo mismo, ¿dónde cambió el rumbo, en contra de mis expectativas? Si yo era la “estudiosa”. No digo que ellos no lo fueran, sino que a mí se me daba de manera más natural, o así lo parecía.

Investigaciones recientes revelan que no basta con tener suficientes genes en cuanto al coeficiente intelectual. Se ha demostrado que se requiere una buena dosis de inteligencia emocional para saber nombrar, determinar, expresar y equilibrar los sentimientos en cada situación de la vida, para salir bien librado ante una crisis. Probablemente esto estuvo presente a lo largo de la existencia del hombre, solamente que no había sido estudiado a profundidad y, en consecuencia, no se había planteado que tuviese alguna utilidad. Nuestros antepasados tenían una expectativa de vida no mayor a treinta años; morían devorados por una bestia o víctimas de alguna enfermedad y fue a partir de la observación y el relacionar eventos, que dicha expectativa se ha superado y seguirá incrementando. Muchas cosas cambiaron desde entonces; a pesar del desarrollo físico que ha sufrido el cerebro del ser humano, las emociones se mantienen aún con el paso de los años. El cómo las utilicemos, es hoy lo verdaderamente importante.

Algunas veces nos llenamos de pretextos que disfrazan nuestro temor a enfrentar la realidad, nuestro compromiso ante la vida, y terminamos por culpar a otros de lo que verdaderamente es nuestra responsabilidad. Muchos de nosotros debemos tocar fondo para reconocer que nadie vendrá a rescatarnos, como en los cuentos de hadas, y será hasta entonces que por fin decidamos tomar cartas en el asunto y reconocer nuestra fuerza interior, la que habrá de sacarnos a flote ante cualquier reto. Esa fuerza interior es la voluntad, y ésta deberá nutrirse de una buena dosis de inteligencia emocional.

“¿Que es la inteligencia emocional? La inteligencia emocional es la capacidad para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de un modo que facilite las relaciones con los demás, la consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculos.

Ante cualquier acontecimiento que suceda en tu vida, las emociones, tanto positivas como negativas, van a estar ahí, y pueden servirte de ayuda y hacerte feliz o hundirte en el dolor más absoluto, según como sea tu capacidad para manejarlas.

Las personas con una alta inteligencia emocional no necesariamente tienen menos emociones negativas, sino que, cuando aparecen, saben manejarlas mejor. Tienen también una mayor capacidad para identificarlas y saber qué es lo que están sintiendo exactamente, y también una alta capacidad para identificar qué sienten los demás. Al identificar y entender mejor las emociones, son capaces de utilizarlas para relacionarse mejor con los demás (empatía), tener más éxito en su trabajo y llevar vidas más satisfactorias.” https://devocacion.wordpress.com/2016/04/13/el-valor-de-la-inteligencia-emocional/

 

Yo hubiera agradecido tener conocimientos sobre la inteligencia emocional un día después de mi graduación universitaria, para alcanzar cada uno de mis sueños y metas, y probablemente así hubiera evitado ver cómo se iban diluyendo cada uno de ellos por una mala planeación, una mala actitud, una mala decisión. Si pudiéramos asomarnos a ver cómo seremos dentro de 10, 20, 30 años, es probable que esa información nos hiciera tomar conciencia de la falta de entrenamiento en diversas áreas en nuestra vida. Estoy convencida sobre la urgencia de entrenar nuestra inteligencia emocional, pues como en el caso de la salud, sin ella no tienes nada. No basta ser sólo inteligente, eso ya no es garantía de éxito, ¡de ninguna manera! Incluso, aunque no seas tan inteligente en cuanto a coeficiente intelectual, si tu inteligencia emocional está bien… estás del otro lado. Conocerte a ti mismo te llevará a abrir la mente y respetar la manera de ser de tu semejante, y ése es sólo el primer paso.

Reflexionando sobre esto, me queda claro que debemos pugnar para que la inteligencia emocional se incluya como materia obligatoria dentro de la educación básica, no sólo para quienes egresarán de educación media, sino para todos los niveles, desde los pequeñitos de preescolar, importantísima para los jóvenes de secundaria y vital para quienes elegirán una carrera profesional. Las universidades enfrentan cada inicio de ciclo escolar, algunas deserciones por motivo de una mala elección de carrera que probablemente se evitarían si se tomaran en cuenta, también, aspectos emocionales.

“La abundante base experimental existente permite concluir que, si bien todas las personas venimos al mundo con un temperamento determinado, los primeros años de vida tienen un efecto determinante en nuestra configuración cerebral y, en gran medida, definen el alcance de nuestro repertorio emocional. Pero ni la naturaleza innata ni la influencia de la temprana infancia constituyen determinantes irreversibles de nuestro destino emocional. La puerta para la alfabetización emocional siempre está abierta y, así como a las escuelas les corresponde suplir las deficiencias de la educación doméstica, las empresas y los profesionales que quieran lograr el éxito en el entorno de especialización y diversidad que caracteriza al mundo moderno deben tener consciencia de sus emociones y dotarlas de inteligencia.”

https://www.leadersummaries.com/ver-resumen/inteligencia-emocional

Propongámonos conocer un poco más del tema, por nuestro propio bienestar emocional. No esperemos a enfrentar la crisis para poner manos a la obra. Seguramente estaremos más tranquilos y en camino hacia la felicidad.

 

Bibliografía:

Goleman, D. (2002) La inteligencia emocional (34ª. Ed.) México: Javier Vergara Editor

Revista electrónica. El valor de la inteligencia emocional. De Vocación. Extraído el 5 de febrero de 2020 desde: https://devocacion.wordpress.com/2016/04/13/el-valor-de-la-inteligencia-emocional/

Revista electrónica. Resumen del libro Inteligencia Emocional. Leader Summaries. Extraído el 5 de febrero de 2020 desde: https://www.leadersummaries.com/ver-resumen/inteligencia-emocional

LDG María Elena Pérez Juárez