Por tradición, decimos que las materias de ciencias tienen la fama de ser difíciles, y muchas personas evaden estudiar materias que lleven estas materias por lo difícil que se les hace o creen que no las podrán entender.
También se ha encontrado que la actividad cerebral de regiones como la corteza orbitofrontal, el giro cingulado, la amígdala cerebral y el núcleo accumbens se relaciona con comportamientos agresivos y puede estar regulada por los niveles circulantes de testosterona (Delgado et al., 2018).
¿Quién no se ha visto involucrado en un conflicto? Es una de esas experiencias que son inevitables en la vida; aunque en ocasiones no se quiera ser partícipe de conflicto alguno, sus implicaciones y consecuencias nos alcanzan de forma forzosa.