{"id":3360,"date":"2021-05-28T09:31:01","date_gmt":"2021-05-28T15:31:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clea.blog\/?p=3360"},"modified":"2021-05-28T09:31:31","modified_gmt":"2021-05-28T15:31:31","slug":"el-debate-sobre-la-agresion-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.clea.blog\/?p=3360","title":{"rendered":"El debate sobre la agresi\u00f3n. Parte 2"},"content":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n se ha encontrado que la actividad cerebral de regiones como la corteza orbitofrontal, el giro cingulado, la am\u00edgdala cerebral y el n\u00facleo accumbens se relaciona con comportamientos agresivos y puede estar regulada por los niveles circulantes de testosterona (Delgado et al., 2018).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El debate del aprendizaje<\/strong><\/p>\n<p>El aprendizaje es un proceso que implica la adquisici\u00f3n o modificaci\u00f3n de conductas de manera relativamente permanente y estable a trav\u00e9s del tiempo. Existen muchas formas y ambientes de aprendizaje; como cualquier conducta, la agresi\u00f3n es susceptible de ser aprendida en ambientes y situaciones muy variadas.<\/p>\n<p>Respecto al aprendizaje de conductas agresivas, Albert Bandura propuso la <em>Teor\u00eda del aprendizaje social de la agresi\u00f3n<\/em>, seg\u00fan la cual aprendemos la agresi\u00f3n no solamente al experimentar beneficios, sino tambi\u00e9n observando a los dem\u00e1s. Como ocurre con la mayor\u00eda de las formas de comportamiento social, aprendemos la agresi\u00f3n observando c\u00f3mo act\u00faan los dem\u00e1s y tomando nota de sus consecuencias (Myers, 2000).<\/p>\n<p>Para probar su hip\u00f3tesis Bandura llev\u00f3 a cabo un estudio en donde a varios ni\u00f1os de edad preescolar se les presentaban unos modelos en relaci\u00f3n con un mu\u00f1eco inflable (\u201cBobo\u201d).<\/p>\n<p>Al grupo 1 de ni\u00f1os se les mostr\u00f3 un modelo que atacaba agresivamente al mu\u00f1eco \u00abBobo\u00bb. Al grupo 2 se les mostr\u00f3 un modelo que se sentaba pac\u00edficamente en un lugar cercano al mu\u00f1eco. En las pruebas posteriores el grupo que hab\u00eda observado la agresi\u00f3n (grupo 1) manifestaron una tendencia a igualar la conducta de los modelos de una forma bastante precisa, mientras que aquellos que hab\u00edan presenciado un modelo pasivo (grupo 2) tendieron a manifestarse tranquilamente e imitar la conducta pac\u00edfica del modelo observado (Ruiz, 2010).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El debate de lo social<\/strong><\/p>\n<p>Ning\u00fan ser humano se desarrolla fuera de un grupo social; en la vida y desarrollo de un individuo coexisten diversos grupos, de todos estos es quiz\u00e1 la familia el m\u00e1s importante y determinante.<\/p>\n<p>McClosky y Lichter (2003: citados en Aroca, Bellver y Alba, 2012) despu\u00e9s de su estudio concluyeron que la exposici\u00f3n de los ni\u00f1os a la violencia conyugal pronostic\u00f3 la agresi\u00f3n hacia sus compa\u00f1eros o grupo de pares; tambi\u00e9n encontraron que la violencia conyugal se relacionaba con la agresi\u00f3n entre padres e hijos, pero s\u00f3lo para los j\u00f3venes menores de 18 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Eldeson (1999: citado en Aroca, Bellver y Alba, 2012) es m\u00e1s contundente al afirmar que los diferentes tipos de violencia familiar (entre la pareja y de padres a hijos) se pueden vincular directamente a los comportamientos de violencia contra los progenitores u otras formas de violencia.<\/p>\n<p>Por otro lado, teniendo en cuenta las influencias culturales y subculturales en la agresi\u00f3n, Shaffer(2000: citado en Castillo, 2006) tambi\u00e9n observa que las tendencias agresivas o antisociales de las personas dependen en gran parte del grado en que su cultura o subcultura fomente o acepte la cultura de este tipo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Otras influencias <\/strong><\/p>\n<p>Existen gran cantidad de factores que pueden desencadenar una respuesta agresiva. Como variables del entorno f\u00edsico se encuentran: el calor, la aglomeraci\u00f3n\/espacio, el ruido, entre otros. En cuanto al entorno social: el contenido de los medios de difusi\u00f3n\/comunicaci\u00f3n, los ataques entre grupos, el individualismo y el materialismo, las influencias grupales, factores socioecon\u00f3micos y el sentimiento de pertenencia. En relaci\u00f3n con el individuo: el dolor experimentado, la excitabilidad, la pornograf\u00eda y la violencia sexual, la presencia de alg\u00fan trastorno, las experiencias y las caracter\u00edsticas o rasgos individuales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La agresi\u00f3n es un fen\u00f3meno complejo en donde intervienen una o m\u00e1s variables al mismo tiempo; algunos autores se\u00f1alan que, frente a las determinantes biol\u00f3gicas y gen\u00e9ticas, el ambiente tiene una mayor influencia en la aparici\u00f3n de conductas agresivas, en cualquier situaci\u00f3n, ya sea desde el n\u00facleo familiar hasta la sociedad en general. Es importante tener en cuenta estos factores con el fin de prevenir la violencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"599\">\n<p style=\"text-align: left;\">Aroca, C., Bellver, M. y Alba, J. (2012). <em>La teor\u00eda del aprendizaje social como modelo explicativo de la violencia filio-parental.<\/em> Revista Complutense de Educaci\u00f3n 487 ISSN: 1130-2496. Vol. 23 N\u00fam. 2 (2012) 487-511.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"599\">Castillo, M. (2006). <em>El comportamiento agresivo y sus diferentes enfoques.<\/em>Psicogente, vol. 9, n\u00fam. 15, junio, 2006, pp. 166-170. Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar. Barranquilla, Colombia.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"599\">Delgado, P., Maya-Rosero, E., Franco, M., Montoya-Oviedo, N., Guatibonza, R., y Mockus, I. (2018). <em>Testosterona y homicidio: aspectos neuroendocrinos de la agresi\u00f3n.<\/em> Rev. Fac. Med. 2020;68(2):283-94. Spanish. Disponible en:<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.co\/pdf\/rfmun\/v68n2\/0120-0011-rfmun-68-02-283.pdf\">http:\/\/www.scielo.org.co\/pdf\/rfmun\/v68n2\/0120-0011-rfmun-68-02-283.pdf<\/a><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"599\">Myers, D. (2000). <em>Psicolog\u00eda Social<\/em>. Colombia: McGraw-Hill.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"599\">\n<p style=\"text-align: left;\">Ruiz, Y. (2010). <em>Aprendizaje vicario: implicaciones educativas en el aula.<\/em> Revista digital para profesionales de la ense\u00f1anza. No. 10, septiembre 2010. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.feandalucia.ccoo.es\/docu\/p5sd7465.pdf\">https:\/\/www.feandalucia.ccoo.es\/docu\/p5sd7465.pdf<\/a><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Jes\u00fas Emmanuel Mart\u00ednez Velasco<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>jemartinez@clea.edu.mx<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tambi\u00e9n se ha encontrado que la actividad cerebral de regiones como la corteza orbitofrontal, el giro cingulado, la am\u00edgdala cerebral y el n\u00facleo accumbens se relaciona con comportamientos agresivos y puede estar regulada por los niveles circulantes de testosterona (Delgado et al., 2018).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3361,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,3],"tags":[],"class_list":["post-3360","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-y-cultura","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3360"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3362,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3360\/revisions\/3362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.clea.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}