Por lo general, cuando pensamos en comunicación, lo hacemos en torno a la comunicación humana, sin embargo, otras especies animales también se comunican, y no solo los seres vivos, también los objetos inanimados lo hacen.
Las organizaciones, así como los seres humanos, no son entes aislados; existen en un entorno que los afecta y al que deben responder para no desvanecerse, por eso las organizaciones se definen como un sistema abierto (al menos en teoría), que se retroalimenta constantemente tanto del interior como del exterior.
Alan Turing, matemático inglés quien en la época de la II Guerra Mundial destacara creando un mecanismo capaz de decodificar los mensajes nazis, dando lugar así a los primeros bocetos de computadora, por lo que también es conocido como el padre de la inteligencia artificial.
También se ha encontrado que la actividad cerebral de regiones como la corteza orbitofrontal, el giro cingulado, la amígdala cerebral y el núcleo accumbens se relaciona con comportamientos agresivos y puede estar regulada por los niveles circulantes de testosterona (Delgado et al., 2018).